Consultoría Objetiva #9: Redistribución de la Riqueza©
Bienvenidos a una nueva sesión de la Consultoría Objetiva. Hoy veremos qué es la Redistribución de la Riqueza©, y cómo funciona.
Como en todo, hay que partir de una base. Y esa base se llama “Igualdad©”. Y en España dispone hasta de Ministerio. La Igualdad© consiste en que todos y cada uno de los ciudadanos son iguales… excepto los que no lo son, porque son más iguales que los demás.
Una vez tenemos esto bien claro, hay que buscar fuentes de riqueza. La riqueza se suele crear trabajando, excepto si uno es de los más iguales que los demás (en este caso, la riqueza brota espontáneamente dentro de billeteros y cuentas bancarias). La riqueza se redistribuye mediante múltiples métodos que, en ningún caso, pueden ser susceptibles de ilegalidad, coerción ni nada por el estilo: impuestos, tasas, políticas económicas, nacionalización y similares.
Pero hay otras formas mucho más sutiles de redistribuir la riqueza. Y estas formas más sutiles requieren una aproximación más sutil.
Sentemos las bases: Para que la riqueza brote espontáneamente en nuestro billetero o en nuestra cuenta corriente, primero debemos entrar en el colectivo de ciudadanos más iguales que los demás. ¿Cómo lo hacemos? Fácil: montando un chiringuito dedicado a vigilar y monitorizar la creación de riqueza mediante trabajo, que es una cosa tan importante que merece que cuidemos de ella.
Una vez montamos el chiringuito, nos encumbramos como Garantes de la Igualdad© y su Defensa y declaramos que “quien se aprovecha del trabajo ajeno es un ladrón“, que siempre queda muy bien y nos proporcionará una buena base de tontos útiles seguidores.
Luego montamos esquemas ponzi y les ponemos nombres curiosos, algo así como Estado, Canon Digital, Derechos del Autor, Dietas Parlamentarias o subvenciones varias… el secreto está en que los demás nos paguen un diezmo por esos conceptos etéreos.
Obviamente, vendrá alguien que nos acuse de aprovecharnos del trabajo de los demás o de querer ser colectivistas más iguales que los demás, acusaciones que refutaremos de forma clara y contundente, declarando que son aquellos que nos acusan, y no nosotros, los pretenden adquirir nuevos privilegios y convertirse en colectivistas más iguales que el resto de ciudadanos.
Como veis, aprovecharse del trabajo ajeno es una cosa totalmente inmoral, perniciosa y mala malísima. Y además, es delito.
Pero la Redistribución de la Riqueza© no es delito, ya que en ningún momento nos estamos aprovechando del trabajo de nadie. Es más, redistribuyendo la riqueza, velamos por El Bien Común©, robando cogiendo redistribuyendo el dinero de las nóminas de los trabajadores, o forzándoles ayudándoles a contribuir al Bien Común®.
Para finalizar, simplemente tendremos que asegurarnos el chiringuito nuestra condición de Más Iguales que los Demás aduciendo que, sin nosotros, todo se desmoronaría, el nivel del mar subiría, los glaciares se convertirían en cubalibres de ron, la Atlántida volvería a aparecer para volver a hundirse y Dios empezaría a matar gatitos a diestro y siniestro.









