Universal y Sony Music: “nuestra estrategia está obsoleta”
Si a alguien le parece una perogrullada, que se quede tranquilo: efectivamente lo es. Al menos para los que habitamos Internet.
Parece ser que los señores de Universal y Sony Music, o alguien, ha dejado de inventarse hojas de excel y empezado a hacer sumas de verdad, con cifras de verdad:
It’s out of date to think that you can build up demand for a song by playing it for several weeks on radio in advance.
¡Esto si que es un notición! Universal y Sony Music reconocen públicamente que su modelo hasta ahora está obsoleto.
Parece ser que la prueba definitiva la tuvieron justo en navidades, cuando Matt Cardle, ganador del concurso El Factor X británico, firmó un contrato con Sony Music y vendió 439.000 copias de When We Collide, su gran éxito en el concurso, llegando al número uno de las listas navideñas… y esto coincidió con final del programa televisivo el 12 de diciembre.
El modelo viejo era que se empezaba a lanzar un disco mediante lanzamiento de singles por las radios, haciéndolo sonar para que la gente lo oyese, creando así una demanda. A las semanas, se ponía el disco a la venta.
Pero cuando creas una demanda artificial durante 6 semanas en la era de Internet, te encuentras con que la demanda es más fácil de cubrir: basta con saber pulsar teclas en un ordenador, usar un ratón y un buscador de Internet.
Y, como acaban de descubrir los señores de dos de las grandes cinco discográficas, esas tres habilidades proporcionan a las personas una gratificación instantánea.
Primero informas a tus clientes que no podrán comprar tu producto en menos de 6 meses, luego te quejas que alguien lo grabó de la radio, y finalmente acusas a los mismos clientes de querer quebrarte el negocio: acusar de delincuentes a tus clientes no funciona. Nunca ha funcionado, y nunca funcionará.
Es por eso que han decidido que dejarán el modelo viejo y a partir de ahora, pondrán a la venta los singles y los discos al mismo tiempo que empiece la promoción de los mismos.
Igual ahora, con las cifras reales encima de la mesa y con estrategias diferentes a forzar a sus clientes a delinquir para luego acusarles de delincuentes, las grandes discográficas dejarán de soltar las perlas a las que, por desgracia, ya empezamos a estar acostumbrados.
Foto por Peter J. Hill







