Revoluciones… y revoluciones…

Ayer leí un articulo de Ilana Mercer en la que hacía una breve comparación entre las revoluciones Francesa y Americana, comentando un libro de Burke en el que trata el caso francés de una sustitución de la monarquía por la “mobocracy“, que vendría a ser algo como ‘masacracia’.

Hay muchas diferencias entre las dos revoluciones, por ejempo, la Revolución Americana se produjo, básicamente, tras años de restricciones, abusos e injusticias contra los colonos ingleses, que el buen Thomas Jefferson supo enumerar de forma magistral en la Declaración de Independencia. Básicamente, y de hecho la chispa que acabó por prender la pólvora, fueron los impuestos sin representación.

Thomas Jefferson
Thomas Jefferson
Los colonos ingleses en América tenían prohibido “manufacturar”. Toda la materia prima, pieles, madera, metales… se mandaba a Inglaterra para su procesado, y luego era enviado de vuelta a América, para que los colonos compraran los productos resultantes. Y aún así, no tenían a nadie que representara sus intereses en el Parlamento, a pesar que el mismo les imponía impuestos directos y aprobaba leyes que les perjudicaban.

Lo que había detrás era el deseo de una mayor libertad, democracia, tolerancia religiosa, una nueva identidad y ciertos valores republicanos, como los derechos inalienables, que Jefferson señaló en la primera y segunda frases del segundo párrafo:

We hold these truths to be self-evident, that all men are created equal, that they are endowed by their Creator with certain unalienable Rights, that among these are Life, Liberty and the pursuit of Happiness.

También dice que para proteger esos derechos, se deben constituir Gobiernos, y que éstos deben actuar con el consentimiento de los gobernados, y que los gobernados tienen la potestad de alterar o destituir cualquier forma de gobierno que sea perjudicial para los fines antes señalados.

En resumen, la Revolución Americana de 1776 la hicieron unas personas que simplemente querían que les dejaran trabajar en paz. Querían ser ingleses, pero no les dejaron. Así que se reinventaron y se buscaron una nueva identidad. Obviamente, el Rey de Inglaterra no acabó de ver con buenos ojos que algunos de sus súbditos le cuestionaran y mandó a los casacas rojas. La guerra terminó en 1783 y duró siete años.

Pero la Revolución más famosa, y la que luego ha sido modelo de los valores de La Ilustración, fue la Francesa.

Francia inventó la monarquía absoluta moderna, que funcionaba en el país desde hacía años en 1789. Sumadas las consecutivas malas cosechas, el aumento del precio de los alimentos, la bancarrota del Estado, debido en gran parte por su apoyo por parte de Louis XVI a la Revolución Americana y la perdida de gran parte de sus posesiones en América, entre otras razones, se dieron las razones idóneas para que El Pueblo© se rebelara.

Se formó la Asamblea Nacional, formada por los tres Estados, especialmente por el tercero, el de El Pueblo, con el doble de representantes que, en su mayoría, representaban a la burguesía. Como el sistema no les convenció, empezaron a reunirse por separado, y finalmente se auto declararon como la Asamblea de El Pueblo©, que se arrimó rápidamente a Los Capitalistas©… que iban a ser el remedio a la enorme deuda del Estado Francés.

Total, que Luis XVI hizo lo que tenía que hacer, y despidió al inepto del Controlleur-General por publicar una lista de deuda errónea, cosa que El Pueblo© interpretó como una acción contra La Asamblea© Nacional (que gritó ‘¡¡censuraaaa!! ¡¡censuraaa!!). El Pueblo© se fue a la Bastilla, la tomó por asalto y decapitó a su gobernador, en agradecimiento a que les evitara una masacre.

Quand vous allez pop n'ya pas d'arrêt
Quand vous allez pop n’ya pas d’arrêt
Luego, y aplicando el ‘cambio de sistema siguiendo las reglas‘ vino la monarquía constitucional, que no funcionó, y el segundo acto terminó con Luis XVI juzgado por “conspiración contra la libertad y la seguridad general”, aún cuando había intentado arreglar las cosas, rebajándose de un sistema de monarquía absolutista a uno en que compartía el poder con El Pueblo©.

El tercer acto fue el Reino del Terror©, con el Comité para la Seguridad Pública© de Max Robespierre, que, además de inventarse los comités en base a eufemismo, se encargó de asegurar la muerte de entre 14.000 y 40.000 personas, acusadas de ‘contra-revolucionarios’. Arrestaron a los que no pudieron pasarse por la piedra, e instauraron la dictadura revolucionaria.

Luego, el otro bando consiguió pasarse por la piedra a Robespierre y sus amigos. También supieron agradecer el trabajo a los que facilitaron la tarea traicionando a su sanguinario líder: les guillotinaron a todos e instauraron el Terror Blanco. Creo que ahora le llaman “Alternancia Política©”

Legado

Curiosamente, el mundo considera a la Revolución Francesa, un total y completo baño de sangre de traidores, sectarios, dictadorzuelos y demás gentuza que no dudaron en usar el fenómeno de la ‘masa’ para dirigir vilmente a la muchedumbre para sus propios intereses, como el modelo de revolución ilustrada. Seguramente sea porque durante su transcurso se redactó uno de los manifestos más inútiles de la historia.

La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (curiosa separación entre “hombre” y “ciudadano”…) es quizá el texto más citado, a la vez que es también el más ignorado de historia. Allá donde vaya uno, siempre habrá alguien que cite alguno de los ‘derechos humanos’ (como el de Internet). Curiosamente, mientras dura la cita algún pobre infeliz muere, pisoteado por algún heredero intelectual de Robespierre, Saint-Just, el Conde de Saint-Simon o cualquiera de sus esbirros.

La Revolusssiónnnn Francesa fue un “quítate tu que ya me pongo yo” usando a un El Pueblo© rebelado que pedía más pan, más barato y dejar de pagar al rey y a los nobles. Curiosamente, los que lograron sobrevivir terminaron pagando un Imperio regentado por un dictador bajito y con complejo de inferioridad.

Por el contrario, la Revolución Americana fue una revuelta de personas que identificaron claramente sus problemas y los enumeraron, se inventaron una nueva identidad y ejercieron su libertad personal de auto-afirmación en vez de esperar a que viniera alguien a decirle lo bien que lo estaban haciendo. Cabe notar la diferencia entre el derecho inalienable a “la búsqueda de la felicidad” frente al derecho inalienable de “la resistencia a la opresión”.

Obviamente los firmantes de la Declaración de Independencia eran terratenientes, que rechazaron de lleno el sistema aristocrático europeo desde el primer momento, aunque no sin dificultades ((Se refleja magistralmente en la serie John Adams)). Resulta interesantísima la lucha para no convertir a Washington en una suerte de nuevo Rey de América, cosa que él mismo detestaba.

En la Vieja Europa no se acabó con el Régimen, por mucho que se hable del fin de ‘El Antiguo Régimen’. El “nuevo régimen” consistió simplemente en cambiar un tipo con corona que pensaba que lo había elegido Dios, por otro tipo sin corona, elegido por la masa y que, además de fundir a impuestos a El Pueblo©, les cortaba la cabeza por contra-revolucionarios. Como todas las modas francesas, se ha perpetuado hasta hoy día.

Y hasta aquí otro artículo más para labrarme mi más que merecida fama de imperialista pro-yanki, cerdo capitalista amante del dólar, et cétera. Pero pensad bien con qué os identificáis, ¿con un baño de sangre en el que el uso de la guillotina se basaba en el ‘hoy por ti y mañana por mi’?


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